Composición del maestro Jon Lord (ex-Deep Purple) realizada en 1976 junto a Pete York (percusión), Andy Summers (guitarra), Paul Karass (bajo) y la Philharmonica Hungarica Orchestra.
Sarabande (1976)
Track listing:
1. Fantasia
2. Sarabande
3. Aria
4. Gigue
5. Bourée
6. Pavane
7. Caprice
8. Finale
Fantasia, overtura de Sarabande. Efectista en la primera parte y en la última. Cuerpo melódico, donde el clarinete -una vez más en Jon Lord- es el protagonista.
Sarabande, fusión de rock, jazz y blues. Los músicos de estudio en el background dan solidez a la obra. Exquisito uso del sintetizador. Se añaden todo tipo de efectos sonoros (claves, triángulo, congas…). Deja un agradable sabor a psicodelia madura.
Aria, composición melancólica para teclados (piano y sintetizador). Nos puede traer a la memoria algunas obras de Beethoven.
Gigue, gran composición que fusiona música clásica y jazz-rock. Fantástica intro de piano. Cuerpo psicodélico a cargo de los sintetizadores. Debo hacer hincapié en el bajo, profundo y siempre impresionante. Incluye un solo de batería de Pete York.
Bourée, canción arabesca que nos transporta a los lejanos desiertos que flanquean el Nilo. Su introducción lo deja bien claro: la percusión como primera forma instrumental inventada por el hombre. El resto de la composición está dominada por el piano y el sintetizador.
Pavane, obra de corte clásico donde la guitarra española toma las riendas. Encontramos la fusión con el jazz en la segunda parte.
Caprice, la canción más “juguetona” del disco. Tiene un aire cómico, y estoy seguro que los aficionados a los videojuegos de los ‘90 se llevarán una grata sorpresa en sus recuerdos.
Finale, cierre de la obra. Es un medley de todas las canciones, interconectadas entre sí en distintos puntos y creando diversos efectos, incluso modificando las originales o continuándolas.
Con lo descrito anteriormente, creo que no es necesario decir que se trata de una obra maestra del siglo XX. Y tampoco creo necesario decir que estáis tardando en escucharlo.
Iron Butterfly, grupo californiano formado en 1966, famoso gracias a su In-A-Gadda-Da-Vida, lanzaron en 1976 el desconocido álbum Sun and Steel. Un disco que en mi opinión es casi perfecto. Lamentablemente, sería su última obra.
El dato morboso y misterioso de este grupo es la suerte sufrida por su bajista, Philip Taylor Kramer, tras abandonar el grupo. Al poco tiempo de la disolución de Iron Butterfly, Kramer obtuvo el grado en ingeniería aeroespacial y comenzó a trabajar para el Departamento de Defensa norteamericano en el sistema de misiles guiados MX, así como en la industria informática y de comunicaciones avanzadas. Hasta aquí todo “bien”.
Fue el 12 de febrero de 1995 cuando Kramer desapareció sin dejar ni rastro. Ese día condujo hasta el aeropuerto internacional de Los Ángeles para recoger a un inversor, pero nunca llegó al destino. Se sabe que hizo una gran cantidad de llamadas desde su teléfono móvil, incluida una a la policía en la que dijo “Voy a suicidarme. Y quiero que todo el mundo sepa que O.J. Simpson es inocente. Ellos lo hicieron”.
Se produjo un gran espectáculo mediático, especialmente a través de morbosas tertulias en programas de Oprah Winfrey y Misterios sin resolver. Un artículo de la revista Skeptic informaba de las numerosas teorías conspiratorias surgidas a raíz del hecho.
El 29 de mayo de 1999, fue encontrado el vehículo de Kramer junto a sus restos óseos por unos fotógrafos que bucaban un viejo coche accidentado en el fondo de Decker Canyon, cerca de Malibú (California). La versión oficial sostiene que se trató de un suicidio, tal y como “afirmó” en su llamada a la policía.
Track Listing:
1. Sun and Steel
2. Lightnin’
3. Beyond the Milky Way
4. Free
5. Scion
6. Get it Out
7. I’m Right, I’m Wrong
8. Watch the World Going By
9. Scorching Beauty
Sun and Steel, es una obra maestra psicodélica. La combinación entre órgano (reminiscencia de Santana de los ‘70) y piano hará las delicias de cualquier amante de la buena música. Ron Bushy hace una labor de lujo en la batería, aunque se puede criticar la producción de los crash cymbals en todo el disco: demasiado apagada para un grupo de rock. Posee un épico final donde la voz y el punteo de guitarra superan con creces a las canciones más famosas de Iron Butterfly.
Lightnin’, con una intro sospechosamente familiar (Highway Star, DP) entra el segundo tema del disco. No tan ácida como la primera, pero sigue siendo igual de sólida y divertida, con distorsionador de voz incluído y punteos con vibrato a mansalva.
Beyond the Milky Way, balada que recuerda un poco “A Day in the Life” de The Beatles en su primera parte. Tranquila, suave, musicalmente perfecta. Contiene una parte de saxo.
Free, se caracteriza por el uso de los sintetizadores y su gran ritmo, que invita a bailar al más soso. Grandes coros y magistral piano.
Scion, mi favorita por ser perfecta. La voz no deja indiferente a nadie, al igual que sus guitarras, Hammond y batería.
Get it Out, canción rápida y eléctrica. Buenas escalas de voz. Su sonido, como las anteriores y posteriores es grandioso.
I’m Right, I’m Wrong, intro con sintetizadores. Al minuto se vuelven oscuros -puro Doom-, y las guitarras comienzan a emanar riffs magnéticos.
Watch the World Going By, balada ácida que nos deja un agradable sabor con su música.
Scorching Beauty, tema elegante, efecto conseguido a través del piano eléctrico y arreglos orquestales en la intro con un bien medido beat de batería.
Esto es Sun & Steel, un disco infravalorado, injustamente tratado por la crítica musical. Según Wikipedia, este álbum fue un rotundo fracaso comercial en la carrera del grupo. No es de extrañar, puesto que en la década de los ‘70 la escena musical avanzaba a toda velocidad, siendo 1974 el cénit del rock, para ir decayendo a partir de 1975.
Personalmente, se trata de mi disco favorito de Iron Butterfly, imprescindible en mi discoteca. Lo subí a Youtube para que todos podáis escucharlo en streaming.
Dr. Feelgood, grupo de R&B británico nacido en el ‘71, también calificado como “British Pub Rock” ya que daban lo mejor de ellos actuando en locales. En 1976 lanzan su mejor directo como recopilación de sus giras del ‘75: Stupidity. Se compone esencialmente de versiones de los grandes del R&R, más algún tema compuesto por ellos.
Integrantes:
-Lee Brilleaux (voz principal, armónica), cantante enérgico y con voz negra, según lo describen algunos.
-Wilko Johnson (guitarra), calificado como anfetamínico por su movimiento continuo en el escenario.
-John B. Sparks (bajo), el ausente que suele pasar desapercibido.
-The Big Figure (batería), con aspecto de ex-presidiario, su batería es la mejor afinada que he escuchado.
Tracklist:
1. Talking About You (Chuck Berry)
2. 20 Yards Behind
3. Stupidity (Solomon Burke)
4. All Through the City
5. I’m a Man (Bo Diddley)
6. Walking the Dog (Rufus Thomas)
7. She Does it Right
8. Going Back Home
9. I Don’t Mind
10. Back in the Night
11. I’m a Fog For You Baby (Lieber y Stoller)
12. Cheking Up on My Baby (Sonny Boy Williamson)
13. Roxette
14. Riot in Cell Block No. 9 (Lieber y Stoller)
15. Johnny B. Goode (Chuck Berry)
Por lo general, el disco es bastante homogéneo, siguiendo una línea de R&B enérgico que haría bailar al más soso. Dejando a un lado las versiones de los grandes, destacamos las composiciones propias como 20 Yards Behind ó She Does it Right, que parecen moverse a ritmo de ska.
Por último, Roxette, creo que bien conocida por todos. Este tema ya se convirtió en un clásico en los ‘70 tempranos y sigue vigente hoy día.